Consultar una contraparte es fácil. El problema aparece cuando hay que consultar la base entera: la norma no obliga solo a validar al vincular, sino a volver a hacerlo de forma periódica según el nivel de riesgo, y una base de cinco mil contrapartes revisada a mano es un trabajo que nadie sostiene más de dos trimestres.
Lo que suele ocurrir entonces es que la reconsulta periódica se documenta pero no se hace, o se hace sobre una muestra que nunca se justificó. Las dos cosas son peores que no tener el procedimiento escrito, porque afirman por escrito algo que no ocurre.