Hace poco la Fiscalía dio a conocer una estructura que, según las autoridades, habría lavado más de 2,3 billones de pesos entre 2018 y 2026 usando empresas de fachada, billeteras digitales y transferencias en USDT. Casos como este confirman algo que quienes trabajan en prevención de lavado de activos ya saben: la delincuencia también evoluciona. No se queda en los métodos de siempre, se adapta a cada nueva herramienta que aparece, y hoy los criptoactivos son una de las más atractivas.
Eso no quiere decir que los criptoactivos sean "el problema". Son una actividad legítima que hoy usan personas y empresas para mover dinero más rápido y a menor costo, y de hecho en Ethics in Business 2026 uno de los espacios más comentados fue el panel sobre criptoactivos, crimen organizado y lavado de dinero, con Juan Guillermo Aguilar (Superintendencia Financiera), Esteban Sotomayor (oficial de cumplimiento de Kravata) y Camilo Romero (emprendedor cripto), moderado por Camilo Enciso. Lo que reflejan las conversaciones de ese espacio es que el riesgo existe, que es real, y que cambia de forma a medida que el mercado madura. A partir de ello, estas son las ideas que hoy siguen más vigentes.
Un mercado donde todavía falta ponerse de acuerdo
El punto de partida, para Juan Guillermo Aguilar, es que ni Colombia ni las demás jurisdicciones se han puesto de acuerdo en qué es exactamente un criptoactivo: si es moneda, instrumento de inversión o medio de intercambio. Esa falta de definición lleva a que incluso las autoridades estén un poco perdidas frente a quién supervisa qué. Así el recorrido regulatorio de la Superintendencia Financiera:
Desde mediados de la década pasada venía advirtiendo a los consumidores sobre los riesgos de invertir en criptoactivos, y recordando a las entidades vigiladas que no podían operar con ellos.
En 2021 abrió un espacio de pruebas para que los bancos ensayaran, en un entorno controlado, cómo vincular como clientes a las plataformas de intercambio. Ese piloto terminó en 2024 y dejó una conclusión: el sistema puede prepararse para gestionar ese riesgo.
Hacia 2025, varias entidades públicas se sentaron a discutir si hacía falta una regulación específica. Hay un proyecto de ley que se ha venido construyendo, pero no se ha presentado formalmente ante el Congreso.
En 2026 lanzó un ejercicio de supervisión con varias entidades para que identifiquen qué clientes, proveedores o usuarios se mueven en el mundo de los activos virtuales, algo complejo porque hoy no existe un registro oficial de esos actores.
Tipologías operativas: del arbitraje de dólares digitales al comercio exterior
Una de las actividades que le dio fuerza al cripto en Colombia fue el arbitraje: comprar dólares digitales un poco más baratos y venderlos un poco más caros, todos los días, con montos enormes. La ganancia por operación es mínima, pero repetida a gran escala se vuelve muy rentable. Así lo dijo Esteban Sotomayor. De ahí empezaron a aparecer las señales de alerta que hoy también les sirven a otros sectores:
Compras a un precio muy por debajo del mercado sin poder decir con claridad quién es el vendedor.
Retiros en efectivo de casi todo el dinero apenas se hace la operación.
Explicaciones débiles sobre el origen de los fondos, del tipo "un familiar me prestó cientos de millones".
Trazabilidad manual y dispendiosa: revisar el extracto bancario, luego la billetera y luego cruzar ambos.
Según esto, el riesgo se complejiza cuando entran más piezas. Esteban Sotomayor pone sobre la mesa un ejemplo muy concreto para explicarlo: alguien con una actividad ilegal, como la minería ilegal, vende su producto y recibe el pago en una moneda estable como el USDT, y luego lo vende con descuento para convertirlo rápido en efectivo. Ahí se mezclan el comercio exterior, el trading y un activo sofisticado, y seguir el rastro ya no es tan sencillo. Lo que refleja este tipo de ejemplos es que el crimen no inventa un mundo aparte: se adapta a lo que ya existe y aprovecha cada nueva puerta.
Además, hay un factor técnico que conviene tener presente, y que Camilo Romero resume bien: en el mundo cripto hay una parte centralizada, donde las plataformas identifican a la persona o empresa detrás de cada movimiento, y otra descentralizada, donde se puede ver todo el recorrido de una transacción, pero no quién está detrás. También se han creado empresas de fachada en el camino y, en muchas compañías del sector, existe una tensión permanente entre el área comercial, que busca volumen de clientes, y el área de cumplimiento, que pone los filtros.
Debate regulatorio: ¿Cómo regular sin asfixiar la innovación?
Frente a cuánta regulación hace falta, el panel dejó varias posturas que vale la pena tener presentes:
Para Camilo Romero, la innovación no se va a detener, y una regulación demasiado fuerte podría hacer que las empresas terminen operando desde otros países para el mismo mercado colombiano.
Para Esteban Sotomayor, una regulación sí sería conveniente para proteger al consumidor, sobre todo frente a ofertas de "hágase rico en un día".
Para Juan Guillermo Aguilar, una norma prohibitiva no acaba con la economía paralela: lo que debe perseguirse es la labor criminal y no necesariamente el canal por el que se materializa, igual que pasa con el efectivo, que también se usa para actividades ilícitas y nadie propone prohibirlo. Las políticas públicas deben reconocer la realidad, ser proporcionales a los riesgos y construirse junto con el sector privado.
Camilo Enciso, desde su rol como moderador y su experiencia en temas anticorrupción, suma una preocupación de fondo: hay una economía que se mueve muy rápido, casi como en un mundo paralelo, y el Estado no siempre está dando abasto para llegar a donde debería.
Recomendaciones prácticas para las áreas de cumplimiento
Al cierre del panel, cada uno dejó una recomendación concreta para las áreas de cumplimiento:
Esteban Sotomayor — tecnología y presupuesto real: las herramientas de trazabilidad blockchain se volvieron indispensables para cualquier prestador serio de servicios de activos virtuales, y eso exige capacitación y recursos, además de conocer bien la norma antes de aceptar pagos en cripto.
Camilo Romero — aliarse con empresas maduras del sector en lugar de montar toda un área de tecnología propia.
Juan Guillermo Aguilar — pensar por fuera de la caja, acudir a fuentes externas y pensar en términos de tipologías, porque el negocio avanza, el riesgo avanza y quienes lo gestionan también tienen que avanzar.
Si la delincuencia evoluciona, el cumplimiento también tiene que hacerlo
Lo que deja todo esto es que el riesgo ya no viene solo por los canales de siempre, y que quedarse con la debida diligencia tradicional puede significar llegar tarde. Además de tecnología y presupuesto, se necesita algo que se repitió en todas las voces: conversación permanente entre lo público y lo privado.
A puertas del 1.er Congreso Internacional de Integridad, Transparencia y Compliance, el 14 de octubre en el Hotel Marriott de Bogotá, en RISKS INTERNATIONAL nos alineamos con la idea de mantener vivo el diálogo. Seguir la conversación con profesionales en la materia, con quienes han vivido estos casos de cerca y con quienes toman las decisiones regulatorias es, precisamente, lo que le da sentido a un espacio como este. La agenda incluye actualizaciones regulatorias a partir de las Evaluaciones Mutuas de GAFILAT, un panel de preguntas y respuestas con las superintendencias, y espacios sobre por qué las personas justifican decisiones que saben que están mal y cómo construir organizaciones con verdadera capacidad preventiva.
Si trabaja en cumplimiento, gestión de riesgos o dirección jurídica, este es un espacio para actualizarse y compartir experiencias con quienes lo viven a diario. Adquiera su entrada aquí: https://www.risksint.com/eventos/congreso-internacional-integridad-compliance-transparencia
Por: Luisa Caicedo

