El GAFILAT publicó recientemente el calendario actualizado de sus próximas Evaluaciones Mutuas, y hay un dato que cambia el panorama para Colombia: la visita está más cerca de lo que muchos piensan. El documento confirma que la próxima evaluación al país será en 2029, con visita in situ en mayo y discusión en plenaria en diciembre de ese mismo año. La pregunta que debería estar haciéndose ahora mismo cualquier área de cumplimiento no es cuándo llega la evaluación, sino si Colombia está realmente lista para ella.

El calendario de GAFILAT: ¿Dónde se ubica Colombia en la región?

Antes de que llegue el turno a Colombia, hay un calendario cargado. El 30 de octubre de 2026 se conocerá la actualización de la Lista Gris de jurisdicciones bajo mayor vigilancia, y no se descarta que entren nuevos países de la región. En el corto plazo, los primeros en pasar por la evaluación de GAFILAT serán Costa Rica, en noviembre de 2026, seguido de Honduras en mayo de 2027 y Guatemala en noviembre del mismo año. Nicaragua y Panamá vienen después, ambos programados para mayo de 2028.

Conviene tener presente qué mide realmente este examen. No se trata únicamente de verificar si existe una ley o una circular que diga lo correcto en el papel. GAFILAT evalúa, además, si ese marco normativo funciona en la práctica: es decir, si hay investigaciones que avanzan, condenas efectivas, decomisos reales, control sobre el beneficiario final. Tener la norma al día y no tener resultados judiciales que la respalden es, en últimas, quedarse a mitad de camino.

Lecciones de LAFT América 2026: la experiencia de Panamá tras salir de la lista gris

Este tema también se tocó recientemente en el evento LAFT América 2026, donde Giankarlo Vásquez, de la Superintendencia de Sujetos No Financieros de Panamá, compartió una reflexión: estar en la lista gris del GAFI también significa estar en la lista de la Unión Europea, y salir de la lista gris no es el final del camino, sino el inicio de nuevos retos frente a la siguiente ronda de evaluaciones.

Panamá estuvo dos veces en la lista gris y logró salir. Según compartió Vásquez, hoy el país no se prepara solamente para no volver a entrar, sino para demostrar que sus sistemas realmente se fortalecieron, con planificación, definición de estrategias y monitoreo continuo. Para Colombia, la recomendación que se compartió fue puntual: profundizar en las debilidades señaladas en la evaluación anterior, identificar cuáles son esas tareas pendientes y en qué avance están.

Diagnóstico retrospectivo: lo que dejó la evaluación de 2018

La última evaluación mutua a Colombia se realizó en noviembre de 2018, bajo la cuarta ronda. El informe reconoció avances importantes: una comprensión adecuada de los riesgos de lavado de activos y financiación del terrorismo (sustentada en las Evaluaciones Nacionales de Riesgo de 2013 y 2016), un sistema sólido de extinción de dominio y recuperación de activos, y el fortalecimiento de la cooperación internacional a través de la asistencia legal mutua y la ejecución oportuna de extradiciones.

Los 5 pendientes del informe de la Cuarta Ronda

Pero también señaló debilidades que son, justamente, las tareas pendientes que Colombia debe mostrar resueltas en la quinta ronda:

  • Supervisión insuficiente de las actividades y profesiones no financieras designadas (APNFD), aún sin plena alineación con un enfoque basado en riesgo.

  • Deficiencias en la aplicación de la debida diligencia del cliente.

  • Inteligencia financiera útil para rastrear activos, pero con poca generación espontánea de información que apoye la lucha contra la financiación del terrorismo.

  • Dificultades para obtener datos precisos sobre los beneficiarios finales en estructuras corporativas complejas.

  • Ausencia de una normativa específica frente a la Financiación de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (FPADM).

¿Dónde está parada Colombia frente a los nuevos estándares?

En la cuarta ronda, Colombia quedó en el puesto 59 entre cerca de 200 jurisdicciones evaluadas y en el quinto lugar de América Latina, lejos del podio regional. El panorama actual todavía tiene vacíos que pesan de cara a la quinta ronda. Uno de los más citados es el de los activos virtuales: a la fecha, Colombia no cuenta con un proyecto de ley vigente que designe una autoridad de supervisión integral para los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), lo que amplía la brecha frente al estándar internacional en esa materia. 

La nueva ronda, además, se organizará en Colombia alrededor de siete ejes temáticos que van desde las políticas y la coordinación institucional hasta la cooperación internacional, y entre las tareas pendientes que se han señalado está la necesidad de un mecanismo ágil de congelación de cuentas que permita aplicar con rapidez las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

A nivel regional, GAFILAT ya está moviendo fichas: en marzo de 2026 realizó un curso de capacitación para evaluadores de cara a la quinta ronda, con participación de representantes de ocho de sus países miembros, y presentó su Plan Estratégico 2026-2030, que busca consolidar precisamente ese paso de la formalidad normativa a la efectividad demostrable.

Lo que cambia en la Quinta Ronda: de la norma en papel a la efectividad medible

La quinta ronda no repite el examen desde cero. Si un país ya fue evaluado en la cuarta ronda y no ha modificado su legislación en una recomendación puntual, esa calificación previa se mantiene, salvo que el estándar internacional haya cambiado. El foco pasa a estar en la efectividad real: no basta con tener la norma, hay que demostrar que funciona.

Otros cambios relevantes para lo que viene:

  • El ciclo de evaluación se redujo de diez a seis años, lo que permite revisiones más frecuentes.

  • Mayor relevancia a la recuperación y administración de activos.

  • Evaluaciones específicas sobre activos virtuales, personas jurídicas y fideicomisos.

  • La supervisión de entidades financieras y de los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) y la de las APNFD se separan, diferenciando el sector real del financiero.

Lo que falta por resolver antes de 2029

A partir de la Evaluación Nacional del Riesgo de 2022 y del CONPES 4042, los retos pendientes para Colombia incluyen fortalecer el marco legal para que todos los sectores expuestos cumplan con los estándares internacionales, mejorar la auditoría y el monitoreo de los sistemas de prevención, fortalecer la colaboración interinstitucional, adoptar tecnologías como inteligencia artificial y análisis predictivo para la detección de riesgos, cerrar brechas de capacitación en LA/FT, mayor número de sectores den cumplimiento a la recomendación 18, fortaleciendo así los sistemas de prevención LA/FT contando con un oficial de cumplimiento suplente y construir un sistema que permita medir el impacto real de las políticas implementadas.

Faltan tres años para la visita in situ. Es tiempo suficiente para cerrar brechas, pero solo si el trabajo empieza ahora y no en el último semestre antes de la evaluación.

En RISKS INTERNATIONAL seguimos de cerca cada actualización del calendario de evaluaciones mutuas y del panorama regulatorio en materia de LA/FT/FPADM, porque la preparación de un país se construye con la misma disciplina con la que se prepara una empresa: identificando lo que falta, y actuando sobre ello antes de que llegue la revisión.

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Por: Luisa Caicedo

Fuentes: https://www.fatf-gafi.org/en/calendars/assessments.html#tabs-e9671b3d06-item-cc348e50dc-tab

¿Qué aspectos va a evaluar el GAFI en la Quinta Ronda de Evaluaciones Mutuas? - YouTube